Con el procesador en marcha, añade gradualmente el aceite de oliva y el zumo de limón. Continúa mezclando hasta obtener una salsa suave y homogénea. Puedes ajustar la cantidad de aceite de oliva según la consistencia que prefieras para tu pesto.
5 Ajusta el sabor con sal y, si lo prefieres, añade una pizca de pimienta negra recién molida
6 Utilízalo inmediatamente en un sandwich o como salsa para el plato que prefieras. Si lo almacenas, cúbrelo con una fina capa de aceite de oliva para evitar que se oxide.
El pesto se puede conservar en el refrigerador hasta por una semana. Para períodos más largos, puedes congelarlo en bandejas de cubitos de hielo y transferir los cubitos congelados a una bolsa de congelador.
Palabras claves:
Pesto de pistachos
Comparte la receta
Si hiciste esta receta compártela usando el hashtag #cocinableysaludable Compartir