Recuerdo el día que una amiga me preguntó: Dianis, tu sí comes fríjoles? un plato de fríjoles sí es saludable? Me marcó tanto esta pregunta que inmediatamente pensé en publicar una receta en el blog Cocinable y Saludable para aclarar esta confusión.
En qué momento nos confundimos tanto con el hecho de comer saludable hasta el punto de tenerle miedo a los alimentos? A continuación te cuento los beneficios de comer fríjoles, combinandolos con arroz.
Los fríjoles aportan proteína vegetal, fibra, minerales como hierro, magnesio y potasio, y ayudan a mantenernos saciados por más tiempo. Cuando los combinamos con arroz, se logra algo muy interesante: una proteína más completa, ya que juntos aportan los aminoácidos esenciales que el cuerpo necesita. Esta combinación, tan común en nuestra cocina, no es casualidad: es sabiduría alimentaria de toda la vida.
Comer saludable no se trata de eliminar alimentos, sino de entenderlos, combinarlos bien y prepararlos en casa, con ingredientes simples y métodos que respeten su valor nutricional. Un plato de fríjoles con arroz, preparado con calma y acompañado de otros alimentos naturales, puede ser perfectamente parte de una alimentación equilibrada y consciente.
Volver a confiar en alimentos tradicionales como los fríjoles también es una forma de reconectar con nuestra cultura, con la cocina casera y con una relación más tranquila y amable con la comida.

El problema no son los fríjoles. El problema aparece cuando los acompañamos de alimentos muy pesados, ultra procesados o fritos en aceites de baja calidad, como el chicharrón o tajadas fritos en aceite vegetal refinado o el chorizo procesado.
Estas combinaciones pueden hacer que un plato tradicional y nutritivo se vuelva difícil de digerir, alto en grasas poco saludables y con una carga inflamatoria mayor. No es que los fríjoles “caigan mal”, sino que muchas veces es el contexto del plato completo lo que termina afectando cómo nos sentimos después de comer.
Consumir fríjoles con exceso de frituras, embutidos o productos altamente procesados puede generar pesadez, malestar digestivo o sensación de inflamación, especialmente si se hace de forma frecuente. Por eso, más que eliminar los fríjoles, vale la pena revisar con qué los estamos acompañando.
Elegir proteínas de mejor calidad, grasas más estables y métodos de cocción más suaves permite disfrutar los fríjoles sin culpa y con todos sus beneficios, manteniendo una alimentación balanceada y consciente.
Yo los acompaño con hogao preparado en casa, arroz integral y platano maduro(preparado en aceite de coco) : Plátano maduro al horno Arroz integral

Sí, es MUY recomendable ponerlos en agua desde el día anterior.
Remojar los fríjoles ayuda a que sean más fáciles de digerir y a que tu cuerpo aproveche mejor sus nutrientes.
Los fríjoles contienen de forma natural unas sustancias llamadas antinutrientes, que pueden dificultar la absorción de minerales como el hierro, el zinc o el magnesio, y en algunas personas causar gases o pesadez. El remojo ayuda a liberar y reducir estas sustancias.
Cuando dejamos los fríjoles en agua, muchos de estos compuestos pasan al líquido, por eso es importante desechar el agua de remojo y enjuagarlos bien antes de cocinarlos. Luego, al cocinarlos, el calor termina de reducirlos aún más.
Remojar + enjuagar + cocinar = fríjoles más digestivos, nutritivos y suaves para el cuerpo 🫘✨
A mi también me ha pasado que se me inflama en estomago cuando consumo fríjoles(aunque los consuma de manera saludable como lo mencioné arriba). Te explico un poco por qué pasa esto:
Los fríjoles son ricos en proteína y carbohidratos complejos, pero también contienen unos carbohidratos llamados oligosacáridos, que no se digieren hasta llegar al colon. Esto puede causar gases o inflamación en algunas personas. La buena noticia es que hay varias formas simples de hacerlos mucho más fáciles de digerir.
El remojo ayuda a reducir los compuestos que pueden causar molestias digestivas. Siempre ponlos a remojar desde el día anterior, desecha el agua de remojo y enjuaga los fríjoles antes de cocinarlos.
Puedes añadir especias digestivas como jengibre, comino, semillas de hinojo, o cúrcuma
Añadir la sal solo cuando los fríjoles ya estén cocidos ayuda a que queden más suaves y digestivos. La sal durante la cocción puede hacer que se endurezcan.
Si no estás acostumbrado a comer fríjoles con frecuencia, comienza con cantidades pequeñas y aumenta poco a poco. Así tu sistema digestivo se adapta mejor.
Recuerda que también puedes encontrar nuestras recetas de Cocinable y Saludable en El Espectador



Tip: añadir la sal al final ayuda a que los frijoles queden más tiernos.
